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La problemática del Grupo SOS centra la Asamblea de Caja Madrid
El representante de los impositores denuncia la pérdida de cuota de mercado, destrucción de empleo y progresiva liquidación de SOS.
Alejandro Castilla considera que el actual equipo gestor no está capacitado para salvar a la compañía alimentaria.
La situación actual del Grupo SOS, que destaca por su pérdida de cuota de mercado, destrucción de empleo y progresiva liquidación del negocio, centró la Asamblea de ayer de Caja Madrid, en la que se ratificó al nuevo presidente de la entidad, Rodrigo Rato.
El consejero general en representación de los impositores, Alejandro Castilla, fue tajante en su discurso, ya que “estamos asistiendo a una gestión desastrosa de la compañía alimentaria y esta Caja no puede ni debe tolerar una tan desastrosa situación. El aceite de oliva es un sueño español y no podemos dejar que se destruya. Si realmente el Grupo SOS fue un proyecto empresarial que enamoró a Caja Madrid, no podemos consentir que se desmorone”.
Para Castilla, los actuales gestores de SOS no tienen la capacidad suficiente para generar confianza y remontar la complicada situación. “Todo apunta al actual equipo gestor, liderado por su presidente Mariano Pérez Claver, que encadena un desatino tras otro, y cuya torpeza ha desencadenado la reciente decisión de suspender la cotización del grupo”.
El representante de los impositores hizo un llamamiento para que la liquidación de SOS se realice de manera transparente: “Si se trata de liquidar SOS, Caja Madrid no puede ni debe tomar participación activa en tal cometido. En cualquier caso, si de liquidación hablamos, debería hacerse por las vías que la Ley expresamente prevé: el concurso de acreedores, pues así no hace falta pagar los cuantiosos sueldos que los directivos de la alimentaria se han adjudicado nada más llegar, a mi juicio escandalosos en la situación que vive la empresa”, y añadió que “esta Caja no puede permitir la liquidación a precio de saldo de SOS y encima con sueldos escandalosos”.
En el transcurso de la Asamblea, Alejandro Castilla argumentó su discurso con un exhaustivo informe sobre la situación de SOS Corporación Alimentaria, empresa que durante el pasado ejercicio experimentó una caída de las ventas del 21,3% en aceite envasado y del 9,6% específicamente en aceites de oliva, mientras las ventas de arroz también cayeron un 16,2%. Actualmente ya no es ni el primer grupo envasador del mercado español de aceite de oliva, siendo superado por su competidora, la portuguesa Sovena.
Pero en su intervención, el representante de los impositores también aludió a la situación en la que se encuentra otra de las compañías participadas, Iberia, ya que representa una de las decisiones inversoras de mayor calado de la Caja en un sector estratégico de nuestra economía. “Ya en anteriores intervenciones ante esta Asamblea he querido resaltar la importancia de las decisiones inversoras tomadas en esta entidad no ya desde el punto de vista de la pura obtención de beneficios, sino también en lo que representan de apuesta que hace una caja de ahorros con eminente vocación de servicio a la sociedad, por empresas y proyectos empresariales que realmente ilusionan y valen la pena”.
Por último, y en coherencia con su constante reivindicación de la importancia de atender al derecho de información que asiste a los consejeros, el voto del representante de los impositores fue negativo. Alejandro Castilla explicó que su votación se basa en razones de coherencia ante la falta de atención al requerimiento escrito en el que solicitó aclaración sobre la cuestión del informe jurídico que arrojaba dudas legales sobre la posible continuidad de algunos miembros del Consejo.
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