Ausbanc da la bienvenida a Rodrigo Rato, y desea que Caja Madrid retome el rumbo perdido con Miguel Blesa
Al ex director gerente del FMI le avalan sus anteriores responsabilidades gestoras.
Es necesario potenciar y modernizar el Monte de Piedad como instrumento de servicio para los clientes con dificultades económicas.
La Caja dio hace unos meses un paso hacia la normalidad y tranquilidad con la firma de pactos de estabilidad, que han contado con el apoyo de Ausbanc.
Durante la presidencia de Blesa, la Caja consiguió la cifra de beneficios más baja, y la solvencia se ha situado por debajo de sus principales competidores.
Ausbanc quiere dar la bienvenida a Rodrigo Rato, nuevo presidente de Caja Madrid, ya que con su elección se cierra la presidencia de Miguel Blesa, que ha afectado de manera muy negativa a la reputación de esta centenaria Caja. Como bien ha señalado esta tarde en su intervención Alejandro Castilla, consejero general en representación de los impositores, “la cifra de beneficios de la entidad es la más baja desde que usted hizo su aparición por esta Caja, los resultados los peores y la solvencia, por debajo de los principales competidores”.
Rodrigo Rato llega a la Presidencia de Caja Madrid y son muchas las expectativas depositadas en él. De hecho, el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional ha mostrado una especial sensibilidad por los intereses de los usuarios de servicios financieros. Al que ha de ser nuevo presidente de esta Caja le avalan sus hechos y sus responsabilidades gestoras en otros ámbitos. Pero ello no significa la “concesión de crédito de disponibilidad ilimitada”, si empleamos términos financieros. Como ha señalado en su ponencia el representante de los impositores, “esta Asamblea seguirá su gestión atentamente y, sin duda, le recordará cuáles son las obligaciones ineludibles ante cualquier atisbo de desvío. Con lealtad y con respeto, como siempre, que confío que sin duda será mutuo”.
Entre las propuestas planteadas por Alejandro Castilla para esta “nueva era” destaca el potenciar y modernizar el Monte de Piedad como instrumento al servicio de quienes pasan por situaciones de apremiante necesidad. “No olvidemos de dónde viene esta centenaria institución, y el origen fundacional de la obra del Padre Piquer: atender a las demandas de las clases sociales más necesitadas de protección mediante la concesión de préstamos con garantía pignoraticia. Esa encomiable labor social del Monte de Piedad convenientemente adaptada a los tiempos, y convertida ante todo en un sistema justo y rentable (no estamos ante realidades incompatibles) para clientes y para la Caja, es una reivindicación cierta y necesaria de la labor social que debe guiarnos siempre”.
Afortunadamente, la Caja camina “de un pasado oscuro a un futuro brillante”. Muestra de ello son los actuales pactos de estabilidad “suscritos por los sectores presentes en esta Asamblea, que han hecho posible la actual situación de tranquilidad y normalidad, origen que se encuentra en el acuerdo por la estabilidad y desarrollo de la Caja firmado el pasado mes de junio de 2009, y que contó con el apoyo y participación activa de AUSBANC. Fue precisamente esta asociación, defensora de los intereses de los usuarios financieros, la que impulsó y logró que en ese acuerdo se contemplara ante el cliente”

Alejandro Castilla, consejero general de Caja Madrid en representación de los impositores