Ausbanc niega la credibilidad de Moody’s y pide su expulsión del sistema financiero, por sus errores y tendenciosos informes
La asociación recuerda que Moody’s está siendo investigada por la Cámara de Representantes estadounidense
Ausbanc Internacional estudia emprender acciones judiciales contra esta agencia por daños y perjuicios a los inversores
Madrid, a 15 de octubre de 2009.- Según la denuncia que a mediados de agosto de 2007 realizaron fuentes oficiales de la Comisión Europea, “si las agencias de calificación creen que todo va a seguir de la misma manera, están muy equivocadas (…). El mercado hipotecario ‘subprime’, apoyado por la titulización, no hubiera crecido hasta el extremo que lo ha hecho, si no hubiera contado con la favorable calificación crediticia dada por algunas agencias. Ésta es una de las raíces del problema”.
Por su parte, en octubre de 2008, el representante demócrata por el Estado de California, Henry Waxman, presidente el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, manifestaba que “La historia de las agencias calificadoras de crédito es una historia de fracasos colosales”. Igualmente, el legislador republicano Tom Davis indicó que las notas de tipo ‘AAA’ concedidas por las calificadoras antes de la crisis deberían haber blindado a los inversores contra fuertes caídas. “Muchos se están preguntando cómo y por qué (...) se equivocaron tanto”, señaló, ya que la triple A “se evaporó pronto”.
Moody’s fue la agencia de calificación más activa en el mercado de titulización hipotecario de Estados Unidos. Esta agencia otorgó una de las más altas calificaciones a Lehman Brothers –‘A1’, en concreto–, casi inmediatamente antes de su bancarrota en septiembre de 2008, así como a otras entidades bancarias norteamericanas que posteriormente tuvieron que ser rescatadas de la quiebra con cargo a los fondos públicos, como Citigroup o la aseguradora AIG.
Recientemente, tanto la Unión Europea como el G-20 han llegado a insinuar que la actividad de las agencias calificadoras podría estar afectada por un fondo de corrupción financiera.
Moody’s, además de ser la calificadora más activa en el mercado ‘subprime’, tiene la singularidad de que su accionista mayoritario –con más de un 20% hasta julio de este mismo año, cuando rebajó ligeramente su participación al 16,98 %– es Warren Buffet, uno de los mayores especuladores de Wall Street, lo que plantea un escandaloso conflicto de intereses.
Ausbanc plantea públicamente las siguientes preguntas: ¿Por cuenta de qué operadores financieros ha emitido Moody’s el reciente informe en el que cuestiona la solvencia de la banca española?
¿Acaso los ataques de esta empresa a la banca europea forman parte del precio de una viciada supervivencia de Moody’s ante sus responsabilidades en la crisis financiera internacional?
Ahora que Moody’s pretende erigirse en el ‘auditor’ del sistema financiero internacional, hay que recordarle que tras la quiebra fraudulenta de Enron, su auditora Arthur Andersen fue expulsada del sistema financiero y condenada a disolverse y desaparecer. También conviene recordar que tan sólo cuatro días antes de la declaración de quiebra de Enron, Moody’s estaba otorgando calificaciones favorables a la empresa energética.
Ausbanc quiere destacar que los principales activos de bancos y cajas españoles que insidiosamente está utilizando Moody’s para poner en tela de juicio el conjunto de nuestro sistema financiero no son meros impulsos electrónicos ni truculentos derivados financieros como los que habitualmente calificaba dicha empresa hasta ‘triple A’ antes de agosto de 2007, sino que se trata de activos inmobiliarios reales y por lo tanto, aunque lógicamente sujetos a las fluctuaciones propias del mercado, constituyen garantías auténticas y no sofisticadas y fraudulentas invenciones de un puñado de ‘golden boys’.
España es el Estado más antiguo de Europa; las calzadas romanas tienen más de 2.000 años de Historia: no desconocemos que la propia Moody’s ha emitido recientemente un informe muy favorable a la Deuda Pública española. Sin embargo, consideramos que es un contrasentido falaz pretender que la Deuda Pública tiene solidez cuando, paralelamente, se cuestiona la solidez de nuestro sistema financiero, que ha de ser necesariamente uno de los pilares de la solvencia y del desarrollo económico del país.
Por otro lado, la calidad, eficacia y anticipación del sistema de supervisión técnica financiera y legal gestionado por el Banco de España ha sido reconocida y alabada internacionalmente, y si como todo lo humano puede ser mejorable, no es de recibo plantearlo mediante sospechosas descalificaciones, ni mucho menos desde una completa y absolutamente descalificada empresa de calificación, que está siendo objeto de una investigación con documentos presuntamente inculpatorios por la propia Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América.
Ausbanc pide enfáticamente a los órganos colegiales de las cajas de ahorros a través de la CECA, a los órganos asociativos de la banca a través de la AEB y al Gobierno de España a través del Tesoro Público y a los órganos competentes para la Defensa de la Competencia y para la Defensa del Consumidor de la Unión Europea, el inicio de acciones contra la empresa Moody’s Investor Services, tendentes a su exclusión del sistema financiero por eventuales prácticas de competencia desleal, contra la libre competencia y contra el interés de los consumidores.
Asimismo, los Servicios Jurídicos de Ausbanc, en colaboración con la red mundial de defensa del consumidor de Ausbanc Internacional, van a iniciar el estudio de las acciones judiciales que procedan para exigir daños y perjuicios a Moody’s Investor Services por su responsabilidad en las pérdidas sufridas por millones de ahorradores e inversores que confiaron en las calificaciones de esta empresa antes de agosto de 2007 y las que procedan posteriormente.
Ausbanc considera que la crisis financiera se quiere cerrar en falso por la presión de la banca de inversión, gracias al desvío de la masa de ayudas públicas que han propiciado la recuperación de los artificiales mercados bursátiles. Sin embargo la economía real está todavía sufriendo las gravísimas consecuencias de una situación provocada por las malas prácticas del sector financiero especulativo, por lo que necesariamente se hace imprescindible una tarea de exigencia de responsabilidades y de cambios profundos y significativos. Entre ellos la revisión radical del papel de las agencias calificadoras de riesgo crediticio, con sus correspondientes incompatibilidades y régimen de supervisión, y particularmente por todo lo expuesto, la ejemplar sanción y condena a Moody’s Investor Services por encarnar el peor ejemplo de negligencia con daño a terceros, de deslealtad y de descrédito público.